Fertilizante natural para tierras de cultivo

Conseguir tierras libres de contaminantes, pero que al mismo tiempo sean fértiles y más productivas, no es imposible. Los cultivos pueden ser totalmente biológicos sin tener que ir degradando poco a poco las tierras donde se producen.
Esta entrada surge de la lectura de un libro: “El fin de la pobreza”, en este libro su autor habla de árboles que pueden ser plantados en las tierras de cultivo para mejorar la producción de tierras agotadas por la producción. Esto me hizo recordar parte de mis enseñanzas como forestal y me interesé por el tema. Al fin y al cabo, aunque no tengamos tierras para cultivarlas, es un buen “truco natural”, incluso para gente de ciudad que no tiene ni la más mÃnima idea de como cultivar algo.
Los suelos necesitan abono. Uno de los componentes principales que se añaden al suelo con el abono es el Nitrógeno. En suelos sobreutilizados no abonados, la cantidad de Nitrógeno disminuye. Con ello lo que se produce es una disminución de la fertilidad de las tierras y con ello una menor cantidad de cultivos. Esta disminución produce hambrunas.
Para devolver la vitalidad al suelo tan sólo debemos usar plantas leguminosas o fabáceas que se encargan de fijar el Nitrógeno atmosférico al suelo. Este tipo de plantas, como los tréboles, la alfalfa, la soja, tienen una relación de simbiosis con bacterias alojadas en sus raÃces. Cuando la planta muere enriquece el suelo con Nitrógeno. Además, muchas de estas plantas sirven como pasto para ganado que añaden otros componentes del abono a través de sus excrementos.
Y todo esto, sin ningún tipo de compuestos quÃmicos creados por el hombre que a la larga nos traen problemas de salud o medioambientales.
En la categorÃa TecnologÃa naturalabono natural, cultivos biológicos, fertilizante |
Hacer un comentario
Déjanos una respuesta a la entrada












